El Síndrome de Burnout

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido como enfermedad el síndrome de burnout o síndrome de estar quemado en el trabajo.

El síndrome de burnout está incluido en el catálogo de la Clasificación Internacional de enfermedades de la OMS desde el año 1990 pero no como enfermedad, sino en la categoría que hace referencia a “problemas relacionados con dificultades en el control de la vida”.

La entrada en vigor del síndrome de burnout en la categoría de enfermedades del catálogo de la OMS está prevista para el 1 de enero del año 2022.

¿Qué es el síndrome de burnout?

Según Christina Maslach, psicóloga estadounidense y conocida como una de las mayores expertas e investigadoras del síndrome de burnout, podemos definirlo como: “una de las consecuencias de la exposición prolongada a niveles de estrés laboral”.

Es un estado de agotamiento físico y mental que hace que la persona se colapse y desarrolle una serie de síntomas que pueden pueden derivar en consecuencias negativas para la salud, como problemas cardiovasculares, depresión del sistema inmunitario, alteraciones del sueño, úlceras, entre otras”.

Esta respuesta negativa ante la exposición prolongada al estrés laboral, junto con sus consecuencias implica actitudes negativas hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional apareciendo de esta manera conflictos y ambigüedad de rol.

Existen tres características fundamentales, a la hora de detectar este síndrome en los trabajadores de nuestra organización. Éstos son:

El agotamiento emocional. Las personas que desarrollan el síndrome de burnout se sienten cansadas emocionalmente y afirman que es como si su trabajo les “chupara la sangre”.

Despersonalización. Esta cualidad implica intentar evitar el trato individualizado con las personas que se relaciona en el trabajo.

La falta de realización personal en el trabajo. La persona afectada por el síndrome de burnout experimenta un sentimiento de ineficacia o incapacidad para realizar correctamente su trabajo, encontrándose constantemente insatisfecho e incapaz de ver los resultados positivos.

Posibles causas de la aparición del síndrome de burnout:

Las características del puesto. Un puesto con sobrecarga de trabajo y constantes presiones incrementan el riesgo.

Las características ocupacionales: Estudios recientes han determinado también que los trabajadores más afectados son los de los sectores en los que hay una relación constante con el cliente.

Características individuales de cada persona. Las personas excesivamente exigentes son las que mayor riesgo presentan.

Consecuencias del síndrome de burnout: Además de las ya citadas en el apartado de la definición de este síndrome, podemos encontrar otras como: problemas de fatiga, migrañas, irritabilidad, disminución de la autoestima, depresión o ansiedad. Problemas en las relaciones interpersonales, actitudinales y conductuales, como disminución del rendimiento, absentismo e incluso consumo de drogas.

Artículo extraído de nuestra revista «El Graduado» Nº 72 julio 2019. Elaborado por Cristina Sandu Gherghe. Graduado Social y Técnico en Prevención de Riesgos Laborales.

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